Fundación AFIM Santander

Nuestro proyecto de voluntariado en ríos continúa: esta vez fue toda una aventura Participamos en el voluntariado ambiental de Red Cambera desde sus inicios en 2008. La llegada del otoño marca una importante fecha en

Nuestro proyecto de voluntariado en ríos continúa: esta vez fue toda una aventura

Participamos en el voluntariado ambiental de Red Cambera desde sus inicios en 2008.

La llegada del otoño marca una importante fecha en el calendario de las personas para las que trabajamos en Fundación AFIM Santander. En esta época se retoma un proyecto ilusionante para todos los que participan en él. Se trata del Proyecto Ríos, una iniciativa de voluntariado ambiental de la Red Cambera que se desarrolla en Cantabria desde el año 2008, fecha desde la que colabora la Fundación, y que pretende capacitar a la ciudadanía en el conocimiento, puesta en valor y mejora de los ríos y riberas.

“Y allí que fuimos el pasado miércoles un grupo de ocho personas, para iniciar la que acabaría por convertirse en una gran aventura”, señala Paula García, de Fundación AFIM Santander. “Nuestro punto de encuentro era el apeadero Santa Isabel de Quijas, donde nos esperaba Nacho, de Red Cambera, para luego dirigirnos al Río Saja, en Puente San Miguel, donde sobre las 11 horas nos pusimos manos a la obra para ver cómo estaba el tramo de rio.

El tiempo era soleado así que pudimos disfrutar mejor del día.

Nos pusimos a observar y vimos que el agua estaba bastante limpia, aunque había un montón de residuos con toallitas húmedas, botellas, plásticos, latas, trapos, vasos. ¡No nos gustó ver tanta suciedad!

Para la época en la que estábamos consideramos que el nivel del agua era el habitual, estaba transparente por lo que se podían ver las piedras. Incluso una compañera se animó a meterse con las botas de agua a investigar la zona.

Otra de las cosas que vimos era que en ciertas zonas había espuma. En los márgenes del rio, había carreteras, zonas residenciales e incluso ciertas zonas de ganadería.

La temperatura del agua estaba a 19 grados, aunque no nos bañamos ninguno de nosotros. Por otro lado, vimos aves como la garza, el ánade azulón, martín pescador y lavandera. También había plantas invasoras, como el bambú japones, los plumeros o el plátano de sombra.

Recogimos una muestra de agua del rio, y observamos con la lupa qué peces e insectos podrían salir de allí. Había caracolillos, pequeñas gambas y un pez pequeñito que no supimos identificar.

Cuando finalizó nuestra prospección del río, caminamos hasta el parque para descasar y tomar nuestro almuerzo pues aún nos quedaba un rato para volver a casa.

¡Y tanto que nos quedaba! A la vuelta, el tren se averió y quedó parado por falta de energía, así que Vero, nuestra delegada en Fundación AFIM, se encargó de gestionar nuestro traslado en taxi hasta la Fundación.

¡Para nosotros fue toda una aventura!

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