ESPAÑA CONQUISTA UN BRONCE HISTÓRICO EN EL EUROPEO DE FÚTBOL 7

Un bronce en los Juegos Paralímpicos de Atlanta 1996 es el metal más preciado del fútbol español para personas con parálisis cerebral y daño cerebral adquirido. Había rozado las medallas en dos mundiales, Dublín 1994

Un bronce en los Juegos Paralímpicos de Atlanta 1996 es el metal más preciado del fútbol español para personas con parálisis cerebral y daño cerebral adquirido. Había rozado las medallas en dos mundiales, Dublín 1994 y Río de Janeiro 1998. Desde entonces, años de sinsabores, con resultados irregulares y sin el nivel suficiente para pelear por las preseas con las potencias. Ahora, casi 23 años después, España vuelve a pisar un podio internacional tras conquistar un bronce histórico en el Europeo disputado en Cerdeña (Italia).

Después de un cambio generacional y mucho trabajo detrás, la selección ha podido demostrar sobre el césped la enorme progresión experimentada en las dos últimas temporadas. Una recompensa al esfuerzo, al talento y a la perseverancia de un grupo de 14 ‘guerreros que nunca dejó de creer, guiado en el banquillo por Jorge Peleteiro, quien fuese guardameta de aquel equipo que se colgó el bronce paralímpico en Atlanta.

‘La Roja’ estaba ante una oportunidad única y no iba a desaprovecharla. Salió fiera, con presión en campo contrario y gobernando el balón en el inicio. Y a los cuatro minutos sorprendió a su rival por medio de Aketza Requena. El delantero español recibió en banda izquierda, se zafó de un defensor con un recorte y con la puntera embocó el balón a la red. El propio Aketza y José Manuel Bueno dispusieron de un par de ocasiones claras para hacer el segundo.

España, con una entrega superlativa, ayudas constantes y sólida en la protección de su área, frustraba a una Irlanda que comenzó a apretar, pero carente de colmillo. Eso sí, poco a poco empezó a arrojar peligro sobre el área de Martín Ruiz, quien emergió bajo palos para evitar el empate tras un disparo a bocajarro de Dillon Sheridan. En los últimos minutos de la primera parte el encuentro derivó en un correcalles sin tregua, un intercambio de golpes que nadie aprovechó. Víctor Varea con una vaselina desviada y Héctor Martín con un tiro al cuerpo del guardameta, pudieron sentenciar el choque al descanso.

El paso por vestuarios le vino bien a España, que salió enérgica y decidida a poner tierra de por medio cuanto antes. Y así lo hizo. A los 34 segundos de la reanudación, una triangulación en banda derecha entre Bueno, Martín y Aketza, acabó con la pelota en los pies de Varea, quien soltó un latigazo lejano desde fuera del área para marcar el 0-2. Y apenas un minuto después, llegó el 0-3, una obra dibujada por Héctor Martín, uno de los mejores futbolistas del torneo y ‘pichichi’ español con siete dianas.

Sus botas destilan magia y la variedad de sus recursos le permite encontrar soluciones en el ataque. Cogió la pelota en el medio campo y tras sortear a un rival con un caño, con su exquisita zurda la puso en la escuadra. Con Irlanda zarandeada y en la lona, España amplió de nuevo la renta (0-4) en el minuto 40. El malagueño José Manuel Bueno levantó el periscopio y filtró un balón al hueco para que otra vez Martín, con un toque sutil, superara la salida del portero. Fue el colofón perfecto a un torneo en el que España demostró que vuelve a estar entre los grandes de Europa.

Ficha técnica:

Irlanda (0): Mark Patrick Barry (PT), Ryan Nolan, Luke Evans, Carl McKee, Gary Messett, Dillon Sheridan y Sean Daly.

España (4): Martín Ruiz, Aitor Ariño, Víctor Varea, José Manuel Bueno, Alejandro González, Héctor Martín y Aketza Requena. En el banquillo: Yerik Martínez, Santi Maciá, Guillem Rivera, David Gámiz, Javier Cortés, Juan José Ibarria y Borja Pombo (PT).

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