Con motivo del Día Mundial del Cuidado del Oído y la Audición, se advierte que solo el 25% de la población revisa su audición una vez al año

Solo el 25% de la población revisa su audición al menos una vez al año, según el estudio ‘Inteligencia auditiva: la importancia de la audición’, realizado por Oticon, líder tecnológico en el desarrollo de audífonos. Este trabajo,

Solo el 25% de la población revisa su audición al menos una vez al año, según el estudio ‘Inteligencia auditiva: la importancia de la audición’, realizado por Oticon, líder tecnológico en el desarrollo de audífonos. Este trabajo, dado a conocer con motivo del Día Mundial del Cuidado del Oído y la Audición que se celebra el próximo 3 de marzo, pretende concienciar sobre la importancia de cuidar la salud auditiva y de acudir a revisión por parte de un experto en audiología al menos una vez al año, y más aún si se notan dificultades en la capacidad de oír. Según advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS), se prevé que para 2050 una de cada diez personas en todo el mundo tenga pérdida auditiva que requiera rehabilitación.

El estudio realizado por Oticon también desvela que los hombres están más concienciados con las revisiones que las mujeres: el 30% de ellos sí ha acudido a revisarse al menos una vez al año, frente al 19% de ellas. Por edades, cabe destacar que, a pesar de que son los que más lo necesitan, las personas mayores de 50 años (23,67% entre 50 y 65 años y 24,6% entre 65 y 85) se revisan menos la audición que las que tienen entre 35 y 49 años (28,5%). “Hay que tener en cuenta que la pérdida auditiva va asociada al envejecimiento porque conforme nos hacemos mayores, nuestras células ciliadas, responsables de nuestra audición, van deteriorandose dificultando cada vez más nuestra capacidad de oír”, sostiene Sergio Álvarez, jefe de formación de Oticon. De hecho, según datos de la OMS, más del 25% de los mayores de 60 años padece una pérdida de audición discapacitante.

El 60% de la población no tiene la suficiente información sobre cómo cuidar su audición, según este nuevo estudio, un porcentaje algo mayor que el obtenido en el anterior análisis realizado por Oticon en 2022. “Es importante que la población esté concienciada de que muchas de las causas que conducen a una pérdida de audición pueden evitarse con medidas de prevención a lo largo del curso de la vida, desde bien pequeños, destacando sobre todo la protección frente a los ruidos fuertes del entorno”, afirma Álvarez.

Por todo ello, el equipo de audiólogos de Oticon señala que son fundamentales las campañas de información y prevención sobre la pérdida auditiva. “Es importante que estemos bien informados de las causas que pueden dañar nuestra audición, las consecuencias que pueden derivarse de ello y de las soluciones que existen, pues todavía hoy existe mucha estigmatización tanto de la pérdida auditiva como de sus tratamientos, como es el caso de los audífonos”, explica Álvarez.

De hecho, este año, la OMS se ha marcado como objetivo para este día superar las percepciones erróneas y los estigmas que rodean a los problemas de audición para mejorar la atención de la pérdida auditiva no tratada, mediante la sensibilización y el intercambio de infromación. Todo ello bajo el lema ‘¡Un cambio de mentalidad. ¡Que el cuidado del oído y la audición sea una realidad para todo el mundo!’. “Todavía se sigue pensando que los audífonos son incómodos, o que nos hacen parecer mayores, que pueden aumentar la pérdida auditiva o que no se necesitan hasta que esta no es realmente grave. Pero hay que tener claro que hoy en día existen dispositivos cómodos, seguros, y hasta invisibles, adaptables a todas las necesidades y capaces de devolver la capacidad de oír, ayudando a nuestro cerebro en todo el proceso, ya que es el responsable de nuestra audición”, indica Álvarez.

Las consecuencias de la pérdida auditiva no tratada

Una persona con pérdida auditiva tiene dificultad para oír sonidos por encima del umbral medio considerado normal: 20 dB. A partir de ahí, podrá ser una pérdida auditiva leve, moderada o grave en función del umbral que sus oídos sean capaces de oír. “Dependiendo del grado de pérdida auditiva, la persona necesitará tratamiento y, en función del tipo de pérdida, podrá optar a distintas soluciones siendo la más extendida, los audífonos”, comenta Álvarez. En caso de no recibir tratamiento pueden aparecer consecuencias que dificulten la calidad de vida de la persona que la sufre. “Desde afectar al desarrollo del habla y el habla en el caso de los niños, hasta implicar un deterioro cognitivo o provocar problemas sociales de aislamiento, soledad, así como afectar a la salud mental, siendo causa de demencia o depresión”, advierte. Además, tal y como advierte la OMS, también puede afectar al empleo: entre los adultos con pérdida de audición, la tasa de desempleo es mucho más alta.

Por todo ello, son importantes las medidas de prevención y es fundamental revisar la audición una vez al año para poder detectar cualquier anomalía y ponerle solución de manos de un experto en audiología. Según el estudio, el 72% de la población ya toma alguna medida de prevención, siendo la más frecuente escuchar música o ver la televisión con el volumen recomendado (62,9%). “El principal enemigo es la exposición prolongada a ruidos fuertes e intensos, por lo que protegernos de ellos con tapones, manteniendo distancias, etc.; nos ayudará a prevenir la pérdida auditiva. Sobre todo, procurar una atención temprana de la misma en el momento en el que notamos las primeras señales para ponerle solución, para que nadie se pierda nada de lo que ocurre a su alrededor y siga funcionando su cerebro”, concluye Álvarez.

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