Así es la reserva de plazas especiales para personas con discapacidad en viajes de tren, autobús, avión o barco

Los medios de transporte cuentan con plazas H especializadas para personas en silla de ruedas Viajar con una silla de ruedas sigue siendo un gran reto para muchas personas. A los problemas de accesibilidad a las

Los medios de transporte cuentan con plazas H especializadas para personas en silla de ruedas

Viajar con una silla de ruedas sigue siendo un gran reto para muchas personas. A los problemas de accesibilidad a las estaciones y andenes se añade la dificultad de acceso con la silla a trenes y autobuses. La legislación española regula las condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación para el acceso y la utilización de los distintos modos de transporte para las personas con discapacidad. Cada tipo de transporte debe cumplir con el Real Decreto para garantizar que estas personas puedan viajar a sus instalaciones. Por eso cuentan con unas plazas específicas, las plazas H.

Las plazas H son las plazas reservadas por los viajeros con movilidad reducida. En algunos casos no son asientos como tales, sino espacios adaptados para colocar una silla de ruedas. Cada tipo de transporte (ferroviario, marítimo, aéreo y de viajeros por carretera, tanto urbano como suburbano en autobús) debe cumplir con el Real Decreto 1544/2007 y garantizar que estas personas puedan viajar.

En el caso de los trenes, el número de espacios para viajeros de tren en silla de ruedas con los que debe contar cada tren dependerá de su longitud. Estas plazas son más anchas y no tienen asiento, cuentan con un respaldo y un reposacabezas. La silla deberá estar anclada en el suelo para evitar movimientos en caso de frenada brusca. Además, el usuario podrá llevar colocado un cinturón de seguridad de al menos tres puntos de anclaje.

En cada tren también deben habilitarse asientos prioritarios para viajeros que acceden al tren en silla de ruedas pero viajan en un asiento convencional, también en función de la longitud del tren. La tripulación debe ayudar a estos pasajeros a pasar de la silla de ruedas en el asiento y guardar su silla de ruedas durante el viaje. Además, también se dispondrá de los medios y medidas precisos para que este viajero pueda utilizar un aseo adaptado, en caso de que exista.

En el caso de los autobuses, éstos tendrán que contar con plazas reservadas para personas con discapacidad ubicadas junto con los accesos al vehículo, aunque la norma no especifica la cantidad. Deberán facilitar además la accesibilidad a las personas que viajen a su propia silla de ruedas y habilitar el vehículo con los medios necesarios para simplificar el acceso con la silla. La superficie del autobús no puede ser deslizante y los bordes de los escalones u otros obstáculos que puedan existir deben estar señalizados adecuadamente.

En los autobuses urbanos habrá una superficie libre de asientos con capacidad para albergar, al menos, a un pasajero en silla de ruedas. La superficie para la silla tendrá unas dimensiones mínimas de 1.300 mm de longitud y una anchura de 750 mm y en el lateral del vehículo se instalará una barra horizontal en la que el pasajero pueda sujetarse con facilidad. En este espacio también se podrán colocar carritos de bebé.

Como explica la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT), la mayoría de los autobuses cuentan con dos plataformas en las que cabrían dos sillas de ruedas y dos carritos de bebé, lo que suele ser suficiente para que no haya problema para acomodar a todos los viajeros en cada trayecto. Sin embargo, en caso de coincidir más vehículos de este tipo que plazas en un autobús, la preferencia de este espacio será siempre para las sillas de ruedas. Además, por lo menos cuatro asientos cercanos a la puerta de acceso estarán reservados a personas con movilidad reducida, no usuarios de sillas de ruedas, que estarán señalizados con un pictograma. 

Las empresas titulares de transporte marítimo tendrán que contar como mínimo con un buque accesible a las personas con discapacidad para cada línea regular de viajeros, que esté disponible todos los días de servicio y en cada sentido del viaje. Además, según la normativa se establecerán zonas adaptadas a cada sala y cubierta dotadas de suelos no deslizantes y anclajes y cinturones de seguridad que garanticen que la travesía se desarrolle en adecuadas condiciones de seguridad.

En el caso de los aviones, las distintas compañías también ofrecen una serie de plazas reservadas para los pasajeros con discapacidad, que suelen estar en las primeras filas, junto a las ventanillas. El personal de asistencia será el encargado de acceder con el pasajero a estos asientos y le proporcionará una atención personalizada tanto en el aeropuerto como en las instalaciones de la aeronave. La compañía aérea tiene la obligación de facturar la silla de ruedas sin coste adicional alguno y, una vez facturada, el aeropuerto facilitará al pasajero una silla de ruedas para trasladarlo hasta el avión. 

Para viajar en silla de ruedas, los pasajeros deben cumplir con una serie de requisitos. En primer lugar, la silla puede tener unas dimensiones máximas de 70 centímetros de ancho, 1,3 metros de profundidad y 1,4 metros de altura. Si el viaje se realiza en una plaza convencional, será conveniente que la silla de ruedas sea plegable para facilitar su transporte. En el caso de viajar con o tres dispositivos de movilidad, el viajero deberá consultar en la oficina de atención al viajero sobre el embarque.

Cómo comprar billetes para personas con discapacidad

Los usuarios pueden comprar estos billetes a través de la página web de la compañía de transporte, a través de atención telefónica o en las taquillas. Por ejemplo, en el caso de la venta online de Renfe, para reservar una plaza H los usuarios tendrán que marcar esta opción (ubicada bajo la estación de destino) para consultar qué trenes tienen disponibles estas plazas.

La ley no especifica cómo deben habilitarse los puntos de venta, pero sí exige que allí donde haya mostradores y puntos de venta de billetes deberá haber uno, al menos, que sea accesible.

Además, para comprar los billetes tendrán que cumplir los requisitos que establece cada compañía y acreditarlos, por ejemplo, presentando la tarjeta de discapacidad o el certificado médico que acredite la necesidad de una plaza adaptada. Es importante tener en cuenta que estas plazas suelen tener una disponibilidad limitada en cada medio de transporte, por lo que se recomienda reservar con antelación.

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